El Santuario de la Peregrina

santuaro PEREGRINA LA D E i . El

santuaro PEREGRINA LA D E El

EL SANTUARIO: HISTORIA Y ARQUITECTURA Situado en el centro de la ciudad de Pontevedra, al pie del Camino portugués a Santiago, es a día de hoy todo un referente dentro de la ciudad. Iniciada su construcción en 1778 y bendecido para el culto en 1794 presenta una curiosa planta en forma de concha de vieira en la cual se inscribe una cruz. En él se mezclan estilos diversos: barroco, rococó, neoclasicismo... Su arquitectura exterior, el retablo, el atrio que la precede, perimetrado por balaustrada con pináculos, o la concha de molusco traída del Pacífico por Méndez Núñez (que hizo las funciones de pila de agua bendita) dan idea de la belleza y peculiaridad de este edificio. NAVE CENTRAL ATRIO SACRISTÍA SACRISTÍA TORRE TORRE CÚPULA Entrada  CAPILLA MAYOR TRIBUNA CIRCULAR LA PLANTA

Se puede afirmar que su origen está ligado a la aparición en Pontevedra del culto a la Virgen Peregrina. Este comenzó en la desaparecida capilla de la Virgen del Camino donde la Peregrina era venerada y poseía un altar propio obra del artista Gaspar de Canle. Su culto, fomentado por la Congregación de la Peregrina, fue ganando en popularidad en la ciudad provocando roces con la Congregación de la Virgen del Camino propietaria de la capilla. Todo esto trae consigo que, ante los enfrentamientos entre ambas, el Ayuntamiento prohiba el culto y limosnas en favor de la Virgen Peregrina y, desde noviembre de 1776, decrete retirar la imagen de la Virgen y todas sus pertenencias de la capilla de la Virgen del Camino y que sean trasladados a otro lugar, incluso sugiriendo se utilizen alguno de los ORIGEN DEL SANTUARIO

terrenos baldíos que el Ayuntamiento posee. Así el 5 de diciembre la imagen es trasladada a un solar a la izquierda de la puerta de Trabancas (una de las puertas de la antigua muralla de la ciudad), pero la Cofradía no lo considera el mejor para construir la capilla ya que si se construye próxima a la muralla, necesitarían mucho dinero para evitar la filtración de las aguas que esta presenta, además de que la capilla quedaría confundida con dicha muralla. Por ello y sin perjuicio de usar el sitio señalado para lo que más les convenga, piden se les conceda un nuevo sitio que puede ser un baldío que está delante de la puerta de Trabancas. Así el 13 de diciembre se inicia la construcción de la capilla, realizada en madera, estando terminada el día 23 y celebrando en ella la misa inaugural el dia 24 de diciembre. El coste total de la obra fue de 1813 reales y 6 maravedís, a lo cual hay que sumarle 186 reales y 24 maravedís gastados en otros equipamientos y servicios de la capilla (faroles, petos, vidrios, candeleros, jornales de canteros y clarines y tambores para el traslado de la imagen). Desde el inicio de la construcción de la Capilla de madera, estaba claro que ésta había de ser una construcción provisional, y que el fin último era construir un templo en piedra que acogiese dignamente a la imagen de la Virgen y a sus devotos. Así el 18 de junio de 1778 se pone la primera piedra del actual Santuario en el nuevo emplazamiento que les fuera concedido, siguiendo planos de Antonio Souto aunque no se ha encontrado ningún documento que acredite la ejecución de la obra por este maestro. El inicio de la obra fue pagado con limosnas de fieles y fondos de la cofradía. La construcción finaliza en 1792, probablemente bajo la dirección de un nuevo maestro de obras llamado Isidro Martínez. Un año después se colocan las campanas, la puerta, las vidrieras y, después, el atrio. Dos años más tarde, el 2 de agosto de 1794, y tras dieciséis años de obras, fue bendecido el santuario por el entonces párroco de San Bartolomé D. José Gaspar Bermúdez. SANTUARIO EXTERIOR Presenta una original fachada convexa de abstracta decoración que sigue los contornos de una planta circular con final en cruz, recordando la forma de una concha de vieira. Esta forma circular se asocia a la tipología más extendida en los templos portugueses de la época. Su esbelta fachada curva está dividida en tres cuerpos claramente diferenciados por unas cornisas muy barrocas que producen efectos de luz y sombras: 1. Cuerpo inferior. Es el más clásico de los tres y de casi el doble de envergadura que el superior. En su centro en la parte inferior está la puerta y sobre ella un arco de medio

punto con vidriera (cuya función es dar luz al vestíbulo). Encima del arco encontramos una ventana encuadrada en una moldura y sobre ella un frontón triangular. Todo ello está encuadrado por cuatro grandes pilastras cuya longitud abarca todo el cuerpo inferior. A los lados de estas pilastras encontramos a cada lado un ojo de buey y sobre ellos sendas ventanas con frontón triangular encima. 2. Cuerpo superior. Más monumental y más decorado que el inferior, aloja tres hornacinas con arco de medio punto separadas por columnas. En la central está la imagen pétrea de la Virgen Peregrina con peana y en las laterales las imágenes de Santiago Apostol y San Roque. Incluye una singular ornamentación con dos filas de figuras ovoides colocadas bajo la hornacina central. Un frontón central partido con la estatua alegórica de la Fe y una balaustrada decorada con pináculos coronan el edificio.

3. Cuerpo de las Torres. Sobre la gran cornisa que lo separa del segundo cuerpo y a ambos lados del frontón antes resañado, aparecen las torres que son la parte más barroca de la fachada, y que presentan tres partes diferenciadas: una primera cuadrangular maciza; una segunda cuadrangular que alberga las campanas con cuatro arcos de medio punto separados por columnas y una tercera octogonal con ocho arcos de medio punto, coronada por un cupulín. El santuario en su parte exterior es coronado por un cupulín que se eleva sobre la bóveda central, y que exteriormente es octogonal con pilastras adosadas y un óculo en cada espacio y una bola a modo de remate. Delante del Santuario aparece el atrio, que ha sufrido alguna remodelación a lo largo del tiempo. Así en la década de 1880, el atrio con fuente original fue sustituido por una gran escalinata. El conjunto de singular tipismo y belleza que conforma en la actualidad el atrio y la fuente que le precede –recuperada mucho más recientemente según proyecto de restauración del año 1953-1954–, está presidido actualmente por la efigie de Teucro delante de una cruz. Esta efigie sería instalada en 1956, dos años después de acabada la fuente. Teucro –héroe helénico de la Guerra de Troya– es quién, según cuenta una leyenda renacentista, fundó la ciudad de Pontevedra. SANTUARIO INTERIOR El interior del Santuario presenta tres espacios diferentes: 1. Pórtico de entrada. Actúa como vestíbulo y permite acceder al interior. Presenta una bóveda de arista y dos ochavos y sobre él existe un pequeño coro alto. Aquí hallamos una original pila de agua bendita hecha con una concha de bivalvo gigante que el Almirante D. Casto Méndez Núñez, ilustre marino pontevedrés, envió desde el Pacífico en agradecimiento por su reciente victoria en la batalla de Mindanao (Filipinas) en 1861. 2. Cuerpo central. Está formado por cuatro pilastras con un fuste de ocho estrías y un capitel de orden toscano. Sobre ellas la gran cornisa del anillo de la cúpula que da lugar a una amplia tribuna circular con una barandilla de hierro. La bóveda es de media naranja con doce nervios, en grupos de tres y separados por cuatro ventanas, que van hasta la base de la linterna que presenta ocho ojos y sobre ella un cupulín de ocho nervios. 3. La capilla mayor. Con planta rectangular, y cubierta con bóveda de crucería rebajada. En 1964 el interior del Santuario se recubrió con mármol rojo (retirado después en 1981) y se quitaron los altares existentes a los lados. En el inventario de 1837 consta la existencia

EL RETABLO MAYOR Su diseño data del año 1789, pero su construcción del mismo no sería llevada a cabo hasta varios años después de finalizada la obra civil, en concreto en 1814. Al ser inaugurado el templo en 1794, se instala en él un pequeño altar (probablemente el mismo que en 1757 había realizado Gaspar de Canle para la Capilla de la Virgen del Camino). El retablo actual, de estilo neoclásico está realizado en madera pintada que semeja mármol. Fue de un altar dedicado a San Rafael. El otro estaba dedicado a Nuestra Señora de los Afligidos. En fecha desconocida ambos retablos serían sustituidos por otros dos, como lo refleja el inventario de 1835-1836, uno dedicado a la Virgen del Carmen y el otro a San José, que son los retirados en 1964. EL RETABLO MAYOR Y LA VIRGEN PEREGRINA El culto a la Virgen bajo la advocación de Peregrina, aparece siempre al lado de los caminos de Santiago ya sea por iniciativa vecinal, de algún párroco o bien de alguna cofradía. El modelo iconográfico que surge, aunque es algo variable, suele ser de una escultura de bulto redondo con su hijo sobre el brazo izquierdo, portando en la derecha un báculo decorado con calabazas. Sobre la cabeza un sombrero bien de fieltro, bien de paja. En general la figura aparece decorada con conchas de vieira, símbolo universal de la peregrinación a la tumba del Apostol.

diseñado por el arquitecto académico Melchor de Prado. La realización del mismo no fue, sin embargo, encargada a dicho académico, y sí a su hermano menor, Manuel Francisco de Prado y Mariño, quien siguió fielmente los planos originales. La realización del retablo costó 23.000 reales, y sería finalizado más tarde por Juan Pernas Gambino –quien realizó algunos de los elementos escultóricos–, y por Manuel García, responsable de la policromía y los dorados. Desarrollado en altura, el retablo es de un único cuerpo, y está situado entre dos pares de altas y lisas columnas corintias dispuestas en distinto nivel. Ante las mismas se sitúan dos mórbidos ángeles pintados de blanco portando bastones de peregrino con una pequeña calabaza dorada. Todo ello rematado por un frontón bajo el cual está el camarín de La Virgen Peregrina, y sobre él, un gran medallón abovedado, sostenido por ángeles, policromado en tonos fríos que representa una de las Peregrinaciones incluidas en la novena de la Virgen, la Huida a Egipto. Delante del retablo encontramos el altar mayor, también de estilo neoclásico de madera pintada, semejando mármol. ORIGEN DE LA TALLA DE PONTEVEDRA La primera imagen de la Virgen Peregrina que se veneró en Pontevedra, estaba colocada en su altar de la desaparecida Capilla de la Virgen del Camino desde el 2 de agosto de 1776 y se inspiró siguiendo el modelo proporcionado por Bernardo José de Mier a partir de una estampa que refleja una Virgen Peregrina datada en 1688 que se venera en el Colegio Seminario Franciscano de Misiones de Sahagún de Campos en León (al cual fue donado por un grupo de comerciantes sevillanos), salida del taller de D.ª Luisa Roldán (La Roldana). Para su realización se pidió presupuesto en Noia pero finalmente el autor de esta primera imagen fue el pontevedrés José de Torres. Después se realizó el encargo de su pintura –junto con el báculo y la estampa del estandarte–, a Miguel Godoy. Consta que el coste de esta primera Virgen vestidera, a semejanza de la venerada en Sahagún, fue de 1.455

1.455 reales. Se conocen sus características gracias a un inventario fechado en 1805, deduciéndose por lo tanto que debió realizarse antes de ese año. Posteriormente fue tallada la imagen del Niño por José Pernas Gambino en 1814 para sustituir a la inicial, muy probablemente debido a su estado de deterioro. El 10 de febrero de 1867 la Junta de la Cofradía acuerda con urgencia renovar la cabeza y las manos de la imagen de la Virgen ante el estado de deterioro que presentan proponiendo el trabajo al que por entonces era considerado como mejor escultor gallego de la época, Juan Sanmartín de la Serna, quien en carta del 19 de febrero declina el encargo por la gran cantidad de trabajos que tenía, y por la cual le sería del todo imposible acabarlo en el plazo de tiempo que la Congregación requería. Recomendó además que en vez de ser realizadas partes nuevas para el actual busto, sería mucho mejor esculpir una nueva figura para que ésta resultase armoniosa y acorde con las condiciones artísticas que toda obra de arte y religiosa debería tener para

ser merecedora de esa digna ciudad y del culto que en ella se le tributaba. Ante la imposibilidad de que Juan Sanmartín aceptase el encargo, en reunión del 1 de marzo de 1867 se plantea proponer el trabajo al escultor catalán Luis Vermell aprovechando unaa estancia del mismo en la ciudad de Pontevedra para realizarlo. Este acepta el trabajo de rehacer las partes deterioradas de la actual imagen, pero que, al igual que lo había hecho Sanmartín, recomendaba hacer de nuevo la totalidad de la imagen, lo que finalmente fue aceptado por la Congregación. El 7 de mayo de 1867 estaba finalizada la talla, trabajo por el cual Luis Vermell recibiría 1.280 reales. De inmediato se solicitó presupuesto para el policromado de la misma en Santiago al artista y pintor Vilarelle, el cual recibió 320 reales por el trabajo realizado, siendo entregada el 9 de julio de 1867. Esta imagen de la Virgen es la que hoy podemos observar en su camarín del Santuario.

Santuario de la Virgen Peregrina Plaza de la Peregrina, s/n. 36001 Pontevedra www.cofradiavirgenperegrina.es santuaro PEREGRINA LA D E i . El DI SEÑO Y MAQUETACIÓN DI SEÑO Y MAQUETACIÓN ©

RkJQdWJsaXNoZXIy MTEwNTI=